Lionel Scaloni usó el 2-1 contra Mauritania como una prueba más de apellidos que como una medida real del funcionamiento colectivo. El 4-2-3-1 inicial tuvo a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister como base, pero la verdadera lupa estuvo puesta en los que todavía pelean por meterse en la lista del Mundial 2026. El propio DT ya había adelantado en conferencia que la base está, aunque seguirán viendo jugadores, y que la idea de esta fecha FIFA era mezclar futbolistas consolidados con otros a los que quería observar de cerca. Por eso, más que el resultado, lo importante estuvo en quién aprovechó el escenario y quién dejó pasar una chance.
En esa carrera, el gran ganador de la noche fue Nico Paz. No solo marcó el 2-0 parcial con un golazo de tiro libre, sino que fue el que más personalidad mostró para asumir el partido. Se movió bien entre líneas, participó en la jugada del primer gol y le dio a la selección argentina un cambio de ritmo que casi ninguno de los otros aspirantes logró sostener. En una noche demasiado amistosa, con poco filo y varios tramos de relax, fue el que más fuerte levantó la mano. Si había alguien que necesitaba convertir una oportunidad en argumento, fue él.
Detrás suyo, hubo rendimientos bastante más discutidos. Marcos Senesi, titular en la zaga, tenía una buena posibilidad para afirmarse en una zona donde todavía hay lugares en observación, pero se lo vio algo tenso, como apurado por agradar. No tuvo una actuación catastrófica, aunque sí dejó la sensación de no haber jugado suelto.
Problemas para la Selección
En el complemento, Scaloni amplió la revisión con los ingresos de Franco Mastantuono, Giuliano Simeone, Gabriel Rojas, Agustín Giay y José Manuel López. En el caso de Mastantuono, la atención era especial porque el DT había explicado antes del partido que lo convocó al confirmarse un segundo amistoso y que, por estar en “el club más exigente del mundo”, hay que llevarlo “poco a poco”. Rojas y Giay, además, sumaron sus primeros minutos en la Mayor.
El problema es que el segundo tiempo no ayudó demasiado a nadie. Ni siquiera con el ingreso de Lionel Messi se logró sostener intensidad o control. Al contrario: el equipo se relajó, perdió firmeza y le dio vida a Mauritania, que obligó varias veces a “Dibu” Martínez. En ese contexto, también quedó expuesto Simeone, porque un control fallido suyo antecedió al descuento sobre la hora de Jordan Lefort.
Por eso, el balance deja una lectura bastante nítida en la pelea por la lista. Nico Paz salió fortalecido; Rojas y Giay al menos sumaron un primer antecedente; Mastantuono sigue siendo una apuesta a la que el CT quiere acompañar sin apurarlo; y otros, como Senesi o Simeone, quedaron más en deuda. La evaluación, de todos modos, no se termina acá: mañana habrá en Ezeiza un amistoso informal ante la Sub-20 para seguir mirando a quienes no tuvieron minutos. Es decir, la lista todavía no está cerrada y varios se seguirán jugando fichas hasta último momento.